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<title><![CDATA[Comentarios al libro: NOVELAS A MARCIA LEONARDA]]></title>
<link><![CDATA[https://www.biblioeteca.com/biblioeteca.web/titulo/novelas-a-marcia-leonarda00]]></link>
<description><![CDATA[Lope de Vega conoce a Marta de Nevares a finales de 1616, un año después nacería Antonia Clara. En 1621 decide probar fortuna escribiendo una novela corta, según dice a petición de Marta de Nevares. En 1624 Marta se queda ciega. Lope escribe entonces otras tres novelitas más. Las cuatro van dedicadas a ella. Años después Marta enloquece y en 1632 muere.<br /><br />Cuando Lope decide probar con el género novelístico que tan de moda había puesto Cervantes, ya conoce las posibilidades y libertades que el nuevo género permitía. A estas alturas de su vida, además, su personalidad como creador se ha desarrollado plenamente, no sólo en el teatro, también en la poesía y en otros géneros narrativos, como el pastoril y el bizantino, así que poco tiene que demostrar y casi nada que arriesgar.<br /><br />Lope conoce bien a los posibles lectores de estas novelitas cortas, pues con frecuencia acostumbra a verlos en el teatro. Sabe también que éste es un género más humilde en el modo que la Arcadia y el  Peregrino, y “más usado de italianos y franceses que de españoles”, como dice al inicio de su primera novelita Las fortunas de Diana.<br /><br />A primera vista, puede parecernos que Lope se dispone a dar al género un tono elevado, pues es consciente de la falta de prestigio que tiene en su época, entre otras cosas, por la falta de una preceptiva clásica que lo ampare. Esto no ocurría con el género pastorial ni con el bizantino que pronto encuentran sus modelos clásicos griegos y latinos a los que imitar desde el Renacimiento. Pero, aunque encontremos reflexiones y teorizaciones interesantes en estas novelitas sobre la creación literaria en general y sobre las prácticas novelísticas en particular, creo que más bien lo que hace Lope es aprovecharse de este género para tantear en temas y tonos, especialmente el erudito, que años después volverá a emplear en La Dorotea (1632).<br /><br />Los intentos de elevar el tono de este género lo son más bien en el sentido de buscar en él una variedad y una originalidad, y de entretenerse mientras escribe, cumpliendo con los requerimientos de su dama y, al tiempo, con los de sus fieles lectores y lectoras. Más que nunca, en estas novelitas, escribe en función de su público, probando, ensayando con gusto en este nuevo género, con el fin, como él mismo dice, de “dar contento y gusto al pueblo” (La desdicha por la honra). No sé si es necesario acercarse a estas novelitas pensando que con ellas Lope pretende hacer un “arte nuevo de hacer novelas”, aunque algunos críticos así nos lo indican. No olvidemos los interesantes análisis de las digresiones y la retórica hechos por Jean-Michel Laspéras en La nouvelle en Espagne au Siècle d'Or (1987), Gonzalo Sobejano, Carmen Rabell o Lía Schwartz[1]. Lo que parece estar claro es que Lope se aprovecha del género para hacer una exhibición de sus ideas sobre el arte de narrar, ideas originales y creativas, ideas que sin duda podían aportar mucho al nuevo género[2].<br /><br />No es la misma capacidad de riesgo con la que se aventura en el teatro la que nos encontramos en el tratamiento de estas novelas, ni la misma profundidad en los planteamientos teóricos que vimos en su Arte nuevo, tal vez no considera que las novelas merezcan este mismo trato, esta  dedicación arriesgada. Lope prefiere seguir los ejemplos de Juan de Timoneda o Cervantes, que habían asegurado ya un éxito de público, y ni siquiera busca un marco entendido a la manera tradicional ­–como en el Decamerón de Boccaccio? que hubiera complicado más la estructura, el estilo y la descripción de personajes, e incluso el propósito como ocurre en los Cigarrales de Toledo (1621) de Tirso y en las Novelas amorosas (1637) o los Desengaños amorosos (1647) de María de Zayas[3]. Lo que hace Lope es una ingeniosa transformación del marco narrativo menos comprometedor, al acompañar por una serie de “intercolunios”[4] esa relación entre narrador y narrataria, como veremos más adelante. Lía Schwartz explica como la función de éstos será la de “guiar la lectura de los relato]]></description>
<lastBuildDate>Wed, 02 Sep 2026 14:19:03 +0000</lastBuildDate>
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