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<title><![CDATA[Comentarios al libro: LOS PADRES DE LA GUERRA CRISTERA: ENSAYO HISTORIOGRÁFICO (PRISMA CRISTERO)]]></title>
<link><![CDATA[https://www.biblioeteca.com/biblioeteca.web/titulo/los-padres-de-la-guerra-cristera%3A-ensayo-historiografico-%28prisma-cristero%29]]></link>
<description><![CDATA[La Guerra Cristera es uno de los capítulos más interesantes en la historia de México, y, paradójicamente, de los menos conocidos por los propios mexicanos, po¬sean o no una mediana base cultural.
<br />Semejante ignorancia obedece en gran medida a una distorsión informativa y formativa orquestada por los principales promotores del conflicto, de una y otra parte, para configurar lo que yo llamaría la contra-historia, hasta hoy prevaleciente y descon-certante para el grueso del público nacional.
<br />Con presunta buena fe, algunos intentan explicar esta deficiencia como la nece¬sidad de echar tierra sobre el pasado que pudiera remover viejos rescoldos, lesivos para la nacionalidad. Tal actitud equivale a la postura del avestruz que se quiere ocultar en minúsculo agujero y sólo queda en ridículo evidente.
<br />Otros prefieren observar una fingida indiferencia, minimizando un suceso de graves consecuencias, porque contribuyó a mediatizar la soberanía nacional. En este grupo se alinean los voceros del liberalismo, que pretenden hacer que corran las aguas del Leteo sobre aquel drama, temerosos de acabar en el banquillo de los acusados después de asumir el papel de fiscales de los cristeros.
<br />A ambos contendientes o a sus herederos ideológicos les preocupa que la verdad salga a flote, aunque en ocasiones, al inculparse mutuamente, han intentado escul¬pirse la imagen de héroes, sintiendo, empero, muy a menudo, gravitar sobre sus hombros el peso de una conciencia pletórica de remordimientos.
<br />Resulta sintomático que los mejores análisis del tema hayan salido de plumas extranjeras: La Cristiada,  de Jean Meyer, francés; Los cristeros, Calles y el ca-tolicismo mexicano, de Francis Patrick Dooley, estadounidense, y La rebelión de los cristeros (1926-1929), de Nicolás Larin, de la extinta Unión Soviética.
<br />El primero de estos estudios se caracteriza por su cálida y concienzuda aproxi¬mación a los participantes del bando cristero; el segundo, por su incisiva y bien do¬cumentada crítica hacia los antagonistas, y el tercero por su correcto enfoque de los intereses económicos que en primera y última instancia se pusieron en juego peli¬groso bajo la cobertura de la fe o de la legalidad.
<br />Los tres hacen aportaciones fundamentales para el cabal esclarecimiento del conflicto, pero creo que su condición foránea les impide apreciar algunos árboles del bosque que pudieran implicar o revestir más trascendencia de la que común¬mente se les asigna, al margen, por supuesto, de la visión présbita, miope o daltó¬nica de los apologistas clericales que se han consagrado a la tarea de instaurar un santoral vernáculo, mediante oficiosos expedientes de beatificación en forma de libros con fondo de libelos, partiendo de la veneración ciega a los principales insu¬rrectos y a sus instigadores en las cúpulas religiosa y seglar.
<br />]]></description>
<lastBuildDate>Tue, 01 Sep 2026 06:06:04 +0000</lastBuildDate>
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