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<title><![CDATA[Comentarios al libro: NIEVE DE PRIMAVERA (4ª ED.)]]></title>
<link><![CDATA[https://www.biblioeteca.com/biblioeteca.web/titulo/nieve-de-primavera-%284-ed.%29]]></link>
<description><![CDATA[Esta es la penúltima novela de Mishima . La acción transcurre en 1912, en los círculos cerrados de la corte nipona. Pero este mundo hasta entonces dominante en el Japón sufre una rápida apertura hacia formas y actitudes representadas por una burguesía de origen provinciano. El enfrentamiento de ambas fuerzas, relatado a través de las pasiones de unos protagonistas muy bien delineados, es la trama que pone de relieve las tensiones de una etapa histórica en la que se forja el Japón moderno. La tetralogía El mar de la fertilidad se compone de Nieve de primavera , Caballos desbocados , El templo del alba y La corrupción de un ángel .]]></description>
<lastBuildDate>Mon, 31 Aug 2026 09:59:32 +0000</lastBuildDate>
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<title><![CDATA[#1 NIEVE DE PRIMAVERA (4ª ED.) (rubénmuñozherr)]]></title>
<link><![CDATA[https://www.biblioeteca.com/biblioeteca.web/titulo/nieve-de-primavera-%284-ed.%29]]></link>
<description><![CDATA[<p>Con raz&oacute;n Kabawata dec&iacute;a de Mishima que ten&iacute;a una &laquo;capacidad milagrosa&raquo; para jugar con las palabras y hechizar la atenci&oacute;n de sus lectores. El gran escritor no entend&iacute;a c&oacute;mo &eacute;l dispon&iacute;a de un premio Nobel y Mishima, &laquo;un talento que surge una vez cada doscientos a&ntilde;os&raquo;, apenas era le&iacute;do en su pa&iacute;s. Quiz&aacute;s se explique de alguna forma por la acendrada espiritualidad de Mishima, su fervor patrio y su sentido del honor samur&aacute;i. Dif&iacute;cilmente le hubieran concedido el Nobel a un fascista reconocido como Louis Ferdinand de C&eacute;line, asombroso escritor tambi&eacute;n, o a un delicioso y a veces trivial Scott Fitzgerald, m&aacute;s preocupado de veranear en la Riviera francesa y de que su mujer no lo acusase de homosexualidad junto con Hemingway, mucho menos a alguien que se avergonzaba de la decadencia moral, la crisis de valores, la ca&iacute;da en picado de la juventud, el hundimiento de un mundo que para &eacute;l era id&iacute;lico y cuyos cimientos se asentaban en la honradez y la meditaci&oacute;n.</p>  <p>Por supuesto todo esto era falso, y se hubiera entendido mejor con un medianamente c&iacute;nico &laquo;me hago mayor y todo lo que desconozco de una sociedad diferente me asusta y me preocupa&raquo;, pero lo que con tanta claridad evidenciaba en sus libros, algo parecido a lo que le pasaba al loco Dostoieski, &eacute;l era incapaz de aplicarlo a su vida cotidiana. Las posturas de un honor falaz y de sal&oacute;n son constantemente ridiculizadas en todos sus libros, siempre acaban cediendo ante la sensualidad desbordante y la lujuria; la meditaci&oacute;n trascendental y la p&eacute;trea calma se troca en impaciencia y desaz&oacute;n. La caballeroridad y la sumisi&oacute;n de la mujer, que &eacute;l mismo consideraba pilares eficaces de una sociedad sana, se muestran est&eacute;riles y subyugadas a una primitiva lucha de sexos en las que las relaciones de pareja se definen por la dominaci&oacute;n y la competitividad pueril.</p>  <p>Y esto solo pasa con los m&aacute;s grandes. Igual que el conde Tolstoi en Yasnaia Poliavna pontificaba sobre la emancipaci&oacute;n de los siervos y se convert&iacute;a en un grotesco monigote considerado un demente por los de su clase aristocr&aacute;tica y un extravagante por los campesinos y siervos (de nuevo la imagen en la que &eacute;l mismo cree queda despojada de dignidad y es sometida a un cruento examen literario en <em>Hadji Murad</em>), Mishima es considerado un extravagante entre los escritores japoneses, un ultraderechista entre los pol&iacute;ticos, un <em>rancio</em> entre la juventud. &Eacute;l mismo cree en la coherencia interna de un mundo inexistente y para adherirse a ella, o para encontrar una metacoherencia, no se le ocurre nada mejor que practicarse el <em>hara</em>-<em>kiri</em>, con cuarenta y cinco a&ntilde;os, y miles de p&aacute;ginas in&eacute;ditas que jam&aacute;s leeremos. Un final apropiado para un loco, inapropiado para un genio y un ser humano, excesivo para lo que pretend&iacute;a conseguir, si es que algo pretend&iacute;a.</p>  <p>Lo asombroso es que de sus libros (<em>Nieve de primavera</em>, <em>Caballos desbocados</em>, <em>Despu&eacute;s del banquete</em>,<em> El rumor del oleaje</em>,<em> La corrupci&oacute;n de un &aacute;ngel</em>,<em> El color de lo prohibido</em>...) se desprende una calidez tangible, un dominio de la lengua que le permite jugar con las im&aacute;genes m&aacute;s sensibles, m&aacute;s luminosas, y convertir la diversi&oacute;n en tragedia o la homosexualidad en parodia, o el matrimonio en algo ileg&iacute;timo en cuesti&oacute;n de un p&aacute;rrafo. La vividez de las im&aacute;genes se queda grabada, m&aacute;s que en la mente, en la retina del lector y uno cree con el paso de los a&ntilde;os que lo que ley&oacute; de Mishima lo est&aacute; recordando de alg&uacute;n fotograma de alguna pel&iacute;cula olvidada. Y tambi&eacute;n asombra a&uacute;n m&aacute;s que la evidente distinci&oacute;n entre arte y vida no sea reconocida nunca por la instituci&oacute;n sueca: &iquest;a qui&eacute;n le importa lo que pensara &eacute;l, o c&oacute;mo acabara sus d&iacute;as? Importan para siempre ya sus personajes luminosos, sus paisajes inventados que crean una nueva realidad (como ocurre con el Par&iacute;s de <em>Rayuela</em>) y dicen algo incre&iacute;ble de los personajes que los transitan, la soledad entendida en su amplia pl&eacute;tora de posibilidades, la lucha de sexos que no ceja ni a&uacute;n en los &uacute;ltimos estertores... Como dijo Kabawata: &laquo;Un escritor milagroso&raquo;.</p> ]]></description>
<pubDate>Sat, 21 Jun 2014 21:59:19 +0000</pubDate>
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