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<title><![CDATA[Comentarios al libro: EL MES MÁS CRUEL - EBOOK]]></title>
<link><![CDATA[https://www.biblioeteca.com/biblioeteca.web/titulo/el-mes-mas-cruel---ebook]]></link>
<description><![CDATA[					Fecha de publicación: 2011<br/><br/><strong><u>PERMISOS</u></strong><br/><strong>Impresión: No</strong> - <strong>Copia: No</strong><br/><br/>Pilar Adón (Premio Ojo Crítico) está considerada una de las más sólidas figuras de la nueva narrativa española. El mes más cruel es la última recopilación de sus relatos. Una colección de historias dotada de una sutileza y un equilibrio desacostumbrados.

Dos desconocidas han de compartir una casa de tres pisos durante unos días, y ambas se empeñan en mantener el orden y en resultar imprescindibles; una mujer espera, ansiosa, la llegada de un chico más joven que ha de librarla de su aburrimiento y de su frustración; Scott regresa a Inglaterra después de su expedición polar pero nadie va a recibirle; una muchacha llamada Clara se dedica a seguir los pasos de un esquivo gato; una madre se encarga de aterrorizar a su hijo para que nunca se vaya de su lado. Los catorce relatos que integran El mes más cruel componen una esmerada colección de recetas para sobrevivir a la pérdida, a la separación, la locura y el miedo.
<br/><br/><strong>Pilar Adón</strong><br/>Pilar Adón nació en Madrid, en 1971. Narradora, poeta y traductora, comenzó a escribir muy joven. Su novela Las hijas de Sara (Alianza Editorial, 2003) fue considerada por la crítica una de las diez mejores novelas de ese año, junto a obras de autores como Rodrigo Fresán o A. S. Byatt («Pilar Adón escribe con una firmeza y una letra lírica que no suaviza sino que acentúa la dureza de lo que narra.», María José Obiols, Babelia.)

Su libro de relatos Viajes Inocentes (Páginas de Espuma, 2005) la hizo merecedora ese mismo año del prestigioso Premio Ojo Crítico de Narrativa, concedido por Radio Nacional de España. («Una colección de relatos del desasosiego de unos personajes que viven en permanente huida de sus mundos encerrados para acabar, sin saberlo ni quererlo, por encerrarse en otros.», María José Gil Bonmatí, La Razón. «Unos relatos que la autora sabe dotar de una complejidad que va más allá de lo descrito.», Juan Ángel Juristo, ABC.) En su faceta de narradora ha sido incluida en diversos volúmenes de relatos, entre los que destacan Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual (Menoscuarto); Pequeñas Resistencias 5. Antología del nuevo cuento español (Páginas de Espuma); Frankenstein (451); Contar las olas (Lengua de Trapo); Ni Ariadnas ni Penélopes (Castalia) o Todo un placer (Berenice). Es autora de los poemarios La hija del cazador (La Bella Varsovia), y Con nubes y animales y fantasmas (EH Editores), y ha formado parte de varias antologías poéticas, como Los jueves poéticos (Ediciones Hiperión). Ha publicado relatos y poesía en distintas revistas y suplementos literarios, entre los que cabe destacar Babelia, Eñe, ABCD, Público o Turia. Ha traducido obras de autores como Henry James y Christina Rossetti y, para la editorial Impedimenta, las novelas El inicio de la primavera, de Penelope Fitzgerald; Picnic en Hanging Rock, de Joan Lindsay; y Santuario, de Edith Wharton, así como el libro de artículos Francia combatiente, de Dunquerque a Belfort, de la misma autora, publicado en la colección El Panteón Portátil de Impedimenta.
				
				<br/><p style="text-align:center;">Información proporcionada por <a href="http://tienda.cyberdark.net">Librería Cyberdark</a>]]></description>
<lastBuildDate>Mon, 31 Aug 2026 19:45:58 +0000</lastBuildDate>
<language>es</language>
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<title><![CDATA[#1 EL MES MÁS CRUEL - EBOOK (oscurototal)]]></title>
<link><![CDATA[https://www.biblioeteca.com/biblioeteca.web/titulo/el-mes-mas-cruel---ebook]]></link>
<description><![CDATA[Al leer poes&iacute;a nunca estamos seguros de haber desentra&ntilde;ado correctamente cada verso, pero nos conformamos con captar la esencia, el estado de &aacute;nimo o de des&aacute;nimo del poeta, la esquirla de mundo exterior que penetra el propio o viceversa. Parecida sensaci&oacute;n nos queda al terminar cada uno de los relatos que componen este libro de Pilar Ad&oacute;n y que publica Impedimenta, fiel a su esmerada y selectiva n&oacute;mina de autores y obras.<br /><br />Como advierte Marta Sanz en el pr&oacute;logo, uno no sabe muy bien a qu&eacute; atenerse con esta antolog&iacute;a y pasa p&aacute;ginas con cierta desaz&oacute;n, sospechando que se le ha escapado algo, que se ha quedado en la corteza de sus posibilidades, que se le han entumecido las meninges y no ha sabido trascender la mera concatenaci&oacute;n de s&iacute;labas. Parad&oacute;jicamente, es dicho desconcierto el mayor atractivo de unos relatos que obligan a empinarse por encima de una lectura a ras de suelo, por m&aacute;s que el esfuerzo no garantice el &eacute;xito y la comprensi&oacute;n contin&uacute;e siendo esquiva. Parecer&iacute;a que hubiese sido intenci&oacute;n de la poeta y narradora madrile&ntilde;a jugar con el lector a las adivinanzas suspendidas en las elipsis, en la periferia del instante atrapado en la escritura. En un g&eacute;nero tan resbaladizo como este, el gran acierto de Ad&oacute;n consiste en haber sabido situar al lector en mitad de unas historias que, como la que engulle a la Alicia de Lewis Carroll, parecen discurrir antes y despu&eacute;s de que nosotros irrumpamos en ellas.<br /><br />EL MES M&Aacute;S CRUEL&nbsp;(Abril, para quien desconozca el inicio de&nbsp;The waste land&nbsp;de Eliot) tal vez sea el relato que mejor nos pueda servir de br&uacute;jula. M&aacute;s concretamente, el texto de Ch&eacute;jov que lo encabeza disipa un poco la turbiedad, mostrando el hilo que ensarta las catorce historias: la necesidad &ndash;y el riesgo- de un espacio personal contra la intromisi&oacute;n del mundo, de esa&nbsp;habitaci&oacute;n propia&nbsp;que patentar&iacute;a Virginia Woolf para la literatura venidera. Casi todos los personajes de los relatos se enfrentan al conflicto entre el individuo y su tribu, a las consecuencias del aislamiento, pero tambi&eacute;n de una afectividad no siempre exenta de deseo de dominaci&oacute;n. En el relato titulado&nbsp;En materia de jardines, el mejor quiz&aacute; de la antolog&iacute;a, Sara y Olivia se debaten entre la necesidad de ignorarse o invadirse; En&nbsp;Genios Antiguos&nbsp;dos hermanos luchan por preservar su espacio frente a la injerencia del exterior; En&nbsp;El mes m&aacute;s cruel, Flora Marr, invitada durante unos d&iacute;as en casa de su amiga Elvira, no hace sino buscar momentos para escapar de su anfitriona, protegida (?) tras el libro que la a&iacute;sla en su habitaci&oacute;n.<br /><br />Dos aspectos llaman singularmente la atenci&oacute;n en esta serie. Por una parte, el eco inconfundible de los cuentos infantiles, m&aacute;s perceptible en relatos como&nbsp;El infinito verde&nbsp;que recrea el cl&aacute;sico argumento del ni&ntilde;o perdido en el bosque o&nbsp;El fumigador, met&aacute;fora sobre la alienaci&oacute;n de ascendencia kafkiana. En&nbsp;Para que nada cambie&nbsp;Caterina y su madre, pese a no compartir nada m&aacute;s all&aacute; del techo que las cobija, hallan un punto de encuentro en la narraci&oacute;n de una conocida historia, de la misma forma que los ni&ntilde;os insisten para que sus mayores les narren una y otra vez el cuento que conocen de memoria.<br /><br />Por otra parte, y por extravagante que pueda parecer, constatar que todos los personajes leen produce en nosotros un efecto perturbador. La afici&oacute;n a la lectura establece un inquietante tri&aacute;ngulo entre Ad&oacute;n, sus personajes y los eventuales lectores de su libro, y de dicha relaci&oacute;n se infieren contradictorias advertencias: leer nos libera y nos condena; nos hace autosuficientes y vulnerables; nos acerca y nos segrega; suma y resta.<br /><br />El estilo de Pilar Ad&oacute;n es de los que, como cantaba Lou Reed por los setenta, golpean con una flor, de los que asestan los demonios de la realidad conocida en un tono de inocuidad que los vuelve todav&iacute;a m&aacute;s siniestros.<br /><br />Un escepticismo muy a lo Pessoa destilan estas sorpresivas y admirables historias de Ad&oacute;n que bien podr&iacute;an subtitularse cuentos del desasosiego. ]]></description>
<pubDate>Tue, 03 Dec 2013 21:39:27 +0000</pubDate>
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